¿Qué hacer si tus hijos tienen que estudiar en verano?

El verano es una de las mejores épocas del año. Muy a menudo lo solemos asociar a las vacaciones y al ocio. Sin embargo, en no pocas ocasiones nuestros hijos tienen que pasarse todo o una gran parte del verano estudiando. Ya sea para recuperar un examen en septiembre o porque andan flojos para el año que viene. ¿Qué hacer en estos casos?

Lo cierto es que cuando somos una familia y queremos viajar, el hecho de que uno de nuestros hijos tenga que estudiar por el verano puede suponer un pequeño contratiempo. Sin embargo, existen formas de afrontar esta situación y hacer que el verano y el cuidado de nuestros hijos no se vean tan afectados como pensábamos. Por eso, en este artículo os vamos a dar una serie de claves para que sepáis cómo debéis hacer para lidiar con unos hijos que tienen que estudiar.

Cosas que tener en cuenta para que nuestros hijos estudien en verano

1. Espacio. Cuando uno de nuestros hijos tiene que estudiar durante el verano es muy importante que disponga de su propio espacio. Y cuando hablamos de espacio no hablamos simplemente de un lugar físico en el que estar, sino de tener un lugar a su disposición en el que pueda estudiar en total comodidad. Un despacho sin ruidos y con luz y muebles con los que estudiar sin distracciones será suficiente.

2. Tiempo. Durante el curso es más fácil encontrar el momento de estudiar. Pero, en cierta manera, si nuestros hijos tienen que estudiar durante el verano es que no han sabido gestionar bien el tiempo de estudio a largo del año. Esto significa que durante el verano tienen que coger una rutina y agendar un momento a lo largo del día para estudiar.

3. Viajar. hecho de viajar con hijos durante el verano puede ser un problema. Sin embargo, si uno de nuestros hijos debe estudiar durante el verano el contratiempo puede ser mayor. Puede ser que no encuentre el momento de ponerse a trabajar en sus lecciones o que todo lo que conlleva viajar lo acabe por distraer. Es importante que como padres escojamos un destino en el que nuestros hijos puedan tener la ocasión de estudiar y de concentrarse. También, en el caso de que el viaje no ocupa la totalidad del verano será importante que nuestro hijo haya estudiado antes y así lo vea como una recompensa.

4. Ocio. verano no solamente es una época de ocio en la que a todos, también a los mayores, nos apetece disfrutar y descansar. También, es fundamental que el hecho de tener que estudiar o preparar un examen no sea incompatible con el poder disfrutar de un tiempo de ocio. Es más, de hecho sería más que conveniente que en la medida de lo posible hagamos un esfuerzo para que las actividades lectivas que desarrollan nuestros hijos durante el verano sean lo más amenas posibles. Y es que los pedagogos coinciden en que las cosas que se aprenden de forma divertida se aprenden mucho mejor y se retienen durante más tiempo.

5. Responsabilidad. El hecho de que uno de nuestros hijos de va estudiar durante el verano es una excelente forma de hacer que tome ciertas responsabilidades. No debemos de ver el hecho de que tenga que estudiar como un problema sino más bien como una oportunidad de crecer y de madurar por sí mismo. Desde luego, si uno de nuestros hijos se tiene que pasar el verano estudiando probablemente haya conseguido un nivel de disciplina y de fuerza de voluntad que otros niños de su edad no tiene. Así que como dice el refrán “no hay mal que por bien no venga”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *