Ventajas de reservar viajes con antelación

¿Eres de los que lo dejan todo para el último minuto? En muchas cosas eso puede no ser un problema, sin embargo, a la hora de viajar sí lo es. Reservar viajes con antelación puede ser la mejor decisión ya que tiene muchas ventajas. ¿Cuáles? ¡En este artículo te lo contamos!

Viajar a la aventura tiene sus ventajas. Subirnos a un coche y recorrer la gran carretera americana es una sensación espectacular, sobre todo cuando no sabemos en qué motel vamos a dormir o en qué paraje perdido vamos a acabar. El gusto por lo desconocido, por la sorpresa… forma parte del ser humano desde hace milenios. Sin embargo, es muchísimo más caro que reservar un viaje con antelación.

Ventajas de reservar un viaje con antelación

  1. Es más barato. No es ningún misterio decir que reservar un viaje con antelación es muchísimo más barato que no hacerlo. Pongamos por caso el ejemplo del que hablábamos antes de un coche y un motel en Estados Unidos: Plantarse allí y decir “deme una habitación para esta noche” puede ser hasta un 60% más caro que reservar el mismo motel con antelación.
  2. Puedes prepararlo mejor. El tiempo es tu aliado a la hora de reservar un viaje con antelación. Te permite no sólo saber cuándo vas a ir, sino también programar tu viaje a tal o cual ciudad para que coincida con el festival local o el evento más destacado de todos. Improvisar puede hacer que te encuentres el museo que querías ver cerrado por reformas.
  3. Aprovechas más el tiempo. Reservar el viaje con antelación hace que aproveches mucho mejor tu tiempo. Al saber dónde estás y a dónde vas a ir con antelación, es más fácil organizar los tiempos, las comidas, las visitas… y que así nos dé tiempo a hacer todo lo que queríamos hacer.
  4. Puedes conseguir más información. Si mañana te coges un avión a Turquía, muy probablemente todo lo que sepas sobre ese país sea lo que te haya dado tiempo a leer en la guía entre hoy y mañana. Sin embargo, al reservar tu viaje con antelación, puedes preparar mucho mejor el destino y contrastar unas informaciones con otras como, por ejemplo, mirando en Tripadvisor.
  5. Puedes “saborear” el viaje antes de ir. Parece una tontería pero no lo es. Un viaje tiene tres fases: antes del viaje, después del viaje y durante el viaje. Desde luego, el viaje en sí es lo mejor; pero nadie puede negar que a veces planificarlo y prepararlo puede ser un verdadero placer ya que nuestra mente se imagina ya allí; del mismo modo que es también un placer revivirlo en fotografías a la vuelta.
  6. Te permite reflexionar. Las compras impulsivas suelen tener consecuencias desagradables: comprar cosas que no necesitamos o no queremos o, en el peor de los casos, cosas de las que nos arrepentimos. Es difícil arrepentirse de un viaje, desde luego. Sin embargo, es posible que, al precipitarnos, acabemos por adquirir cosas mucho más caras de las que podríamos haber adquirido tomando un momento para planificar nuestro viaje.