10 Razones por las que tienes que visitar Cantabria en Familia

Descubre con nosotros gran cantidad de planes familiares que nos ofrece Cantabria

No es un secreto que Cantabria no es una de las Comunidades Autónomas más turísticas de España, ranking que ocupan las Islas (Baleares y Canarias), Cataluña, Andalucía o Comunidad Valenciana, destinos todos ellos con estupendas playas y un buen tiempo casi garantizado. Sin embargo, fuera de ese pódium existen otros pequeños destinos en nuestro país que son estupendos para viajar en familia, y Cantabria sin lugar a duda es uno de ellos. Como el Norte nos encanta, este verano la hemos visitado en nuestras vacaciones familiares con un complejo reto: 7 adultos y 8 niños de entre 10 y 2 años. El resultado final ha sido un viaje maravilloso, en el que hemos hecho infinidad de planes diferentes, así que aquí tenéis nuestras 10 razones:

1. Pequeño gran tesoro: con apenas 5.000 km2 se trata de una Comunidad que hace honor a su slogan turístico: “Cantabria Infinita”. Y es que a lo largo de su territorio os podréis encontrar una gran variedad de opciones: turismo cultural, naturaleza para aburrir, deportes, gastronomía o increíbles playas (algunas de ellas en los rankings de mejores playas de Europa). Y lo mejor de todo es que una vez allí, las distancias para hacer excursiones rara vez pasan de 45 min de distancia en coche, algo que se agradece al viajar con niños.

2. Sus playas: si visitáis Cantabria en verano sus playas son parada obligada. La oferta es muy extensa y es difícil decir aquí cual es la mejor: playa de Oyambre en San Vicente de la Barquera, Los locos en Suances o la Playa de Langre son habituales en diversos rankings de playas impresionantes. Nosotros os hablaremos de las 2 que hemos visitado este verano. La Playa de Luaña (Cobreces) está muy cerca de la zona de Santillana del Mar y tiene un gran arenal que, cuando baja la marea, ofrece un amplio espacio para correr o hacer murallas y castillos de arena. La marea baja también deja al descubierto una zona de rocas seguras para buscar cangrejos, una actividad de la que disfrutareis un montón.

Otra de las playas que visitamos fue la de Comillas. Se trata de una playa que dibuja una bella bahía a los pies de la población. Es un estupendo y amplio arenal con unas aguas bastante tranquilas, lo que la convierte en una estupenda playa familiar. Tiene un parking inmenso con ticket de la hora (recomendamos descargaros la App de Telpark para renovar desde la toalla) y una gran variedad de restaurantes y bares para reservar para comer.

3. Surf, una aventura para todas las edades: una de las actividades que queríamos hacer en familia era Surf. Cantabria cuenta con una gran tradición surfera, por lo que hay un montón de escuelas. Nosotros elegimos por recomendación la Escuela de Surf Mobile en la playa de Cobreces, cuyos dueños son super majos y os ayudarán a hacer surf en familia. Nosotros en concreto éramos 4 adultos y 6 niños entre 11 y 6 años, y pudimos hacer surf todos gracias a las atenciones de Jose, uno de sus dueños. Es una experiencia para hacer en familia muy recomendable y que hasta los más pequeños de 5 y 6 años pueden probar.

4. Cabárceno, visita obligada: el Parque de la Naturaleza de Cabárceno es uno de los recursos estrella de esta Comunidad. Se trata de un atípico zoológico situado a 17 km de Santander en el que algunos de los animales están en un régimen de semi-libertad. Por ello el parque cuenta con una gran extensión a lo largo de las que se encuentran los diferentes animales en extensos recintos. De hecho, el recorrido se hace en vuestro propio coche y son más de 20 km asfaltados y señalizado, por lo que con el mapa y las indicaciones podréis hacer sin problemas este particular safari.

Existen una gran cantidad de zonas verdes para poder comer de pic-nic, lo cual os recomendamos. Si no os apetece este plan, existe una zona de restaurantes y cafeterías a un precio bastante aceptable y calidad buena, con merenderos con columpios cercanos. Importante acudir temprano para evitar colas (sobre todo en verano) y sacar las entradas on-line.

5. Comillas y el Capricho de Gaudí: Comillas es una de las muchas bellas poblaciones que podréis visitar en Cantabria. Se trata de una villa marinera de carácter señorial. Durante los siglos XIX y XX se convirtió en lugar de veraneo de la familia real española y en consecuencia de la nobleza y aristocracia española. Este carácter pervive hoy en día a lo largo de sus calles y bellos edificios, entre los que destaca El Capricho de Gaudí, una de las pocas obras de este original arquitecto fuera de Cataluña.

Os aconsejamos hacer su visita guiada. Cuenta con un espacioso parque en su alrededor y la visita es bastante accesible y cómoda con niños. Incluso hay un mapa con un juego adaptado a niños. Nosotros lo hemos visitado varias veces y los guías son estupendos, cambiando totalmente la visita si esta se hace con niños. Es increíble como la hacen de tal manera que estos se quedan callados y embobados a la vez que aprenden la historia de Gaudí y su espectacular edificio.

6. Cuevas del Soplao: no tan famosas como Cabárceno, estas bellas cuevas se han convertido en los últimos años en otra de las visitas recomendadas en los viajes familiares a Cantabria. Estas originales cuevas se encuentran en la Sierra de Arnero, un bello paraje a 540 mts de altitud. De hecho, lo primero que os sorprenderá son sus espectaculares vistas desde el amplio parking (gratuito, lo cual se agradece).

Para visitarlas os recomendamos reservarlas on-line, ya que suelen tener mucha afluencia. Con unas estupendas instalaciones de recepción, cafetería (¡menudas vistas!) y tienda, la visita guiada se hace por turnos accediendo a la cueva en un trenecillo, ya que se trata de una antigua cueva minera en la que se encontró por accidente una increíble cavidad considerada única a nivel mundial por la cantidad de formaciones geológicas que alberga a lo largo de sus más de 20 km (sólo 4 km están abiertos al público). La visita es guiada y totalmente accesible, pero no olvidéis de llevaros ropa de abrigo si la visitáis en verano, ya que la temperatura y humedad es constante.

7. Santander, una capital con mucho encanto: Santander es una de esas ciudades que tienen un gran encanto y además dispone de una amplia variedad de planes para hacer con niños, tal y como recoge la guía de turismo de Santander. Por ello os destacaremos aquí sólo algunos lugares, como es el caso de la Península de la Magdalena. Este es un precioso recinto que da al mar por el que podréis pasear libremente con los niños, tanto si lleváis carrito (está asfaltado) como si no, en cuyo caso pueden corretear sin peligro. A lo largo de su recorrido podréis disfrutar de un espacio natural con columpios, toboganes, una zona de animales con unos graciosos pingüinos y leones marinos y hasta una réplica de las tres carabelas que el marino cántabro Vital Alsar donó a Santander.

Otra de las actividades recomendadas para hacer con niños es dar un paseo en barco por la Bahía de Santander. Conoceréis la ciudad desde otro ángulo y de forma relajada, algo que agradeceréis si vais cono niños de corta edad o con carros.

La zona del Gran Casino es otra de las pardas obligadas, aprovechando para dar una vuelta por el paseo marítimo y ver las Playas de al Concha y el Sardinero. Por los laterales del Gran Casino hay una estupenda zona de terraceo para picar algo o tomar el vermut, una tradición muy presente en la ciudad.

8. Santillana del Mar y las Cuevas de Altamira: la ciudad de las tres mentiras (no es Santa, no es llana y no tiene mar) no podía faltar en nuestro ranking. Se trata de una pequeña villa de carácter medieval que os transportará directamente al pasado. Callejear por allí no tiene pérdida y todo el recorrido es peatonal, por lo que es muy seguro para los niños. Hay un montón de tiendas para comprar recuerdos y productos típicos (armaros de paciencia con los peques). Hacia el final de la población se ofrecen paseos en caballos y ponys, por lo que os podéis imaginar que debéis parar allí. A las afueras de la población hay un parking de pago desde el que podréis acceder fácilmente al conjunto.

Muy cerca de Santillana del Mar se encuentran las Cuevas de Altamira y su Museo, el cual alberga la Neo-cueva, una réplica exacta de la cueva real y que os recomendamos visitar con los peques. Se trata de una visita guiada en donde os explicarán cómo vivían sus habitantes y el motivo por el cual pintaban esos rojos bisontes, una historia que sin lugar a duda les encantará a vuestros hijos.

9. Gastronomía: como buena comunidad del norte, su gastronomía es genial, basada en producto y materias primas de primera calidad. El hecho de ser una comunidad que comparte mar y montaña le otorga a su gastronomía lo mejor ambas partes, así que es una buena oportunidad para que los niños prueben sus pescados y sus carnes. A nuestros hijos les volvieron locos las rabas de calamar, uno de los aperitivos más famosos de Cantabria. No dejéis de probar los bocartes a la cazuela, la merluza en salsa verde o el rape. Si viajáis en otoño o en invierno los cocidos montañés o lebaniego es un manjar que no puede faltar. Y como no, sus famosas anchoas!

10. Picos de Europa: sobradamente conocidos, es otro de los lugares a visitar en tu viaje en familia. Os recomendamos utilizar el Teleférico de Fuente Dé, situado en el corazón de los Picos de Europa a menos de 30 min de El Corcal de Liébana. Subidos a su cabina salvaréis un desnivel de 753 metros, llegando a una altitud final de 1.823 metros. Allí estaréis en el Macizo Central de los Picos de Europa, desde donde podréis hacer rutas relativamente sencillas a lo largo de las cuales descubriréis parajes de gran belleza. No os perdáis las impresionantes vistas del Vall de Liébana y del Circo Glaciar de Fuente Dé.

Como veis, somos muy fans de Cantabria, un destino muy accesible, tranquilo, divertido, variado y muy auténtico para pasar unas vacaciones o una escapada familiar.

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